• INFORMATIVO DE SEGURIDAD

Monthly Archives: April 2009

¿Qué es la influenza porcina?

Es una enfermedad respiratoria que afecta a los cerdos y es causada por el virus de la influenza tipo A, que puede ser de subclase: H1N1, H1N2, H3N1, y H3N2.

¿Dónde se originó el virus?

La Organización Mundial de la Salud, OMS, recibió en el 2007 denuncias de casos de en Estados Unidos y España, y desde el 23 de marzo de este año se conocieron inicios del virus en México.

¿Cuándo se habla de pandemia?

En el momento en que varios casos de contagio por el virus se reportan por fuera del lugar de origen. (intercontinental)

¿Cuáles son los síntomas en los seres humanos?

El toxicólogo y presidente de la Sociedad Colombiana de Toxicología, Ernesto Martínez, dijo que este tipo de influenza tiene un comportamiento similar al de una enfermedad viral estacionaria o común y se manifiesta con fiebre, cefalea, tos, adormecimiento, entre otros.

¿De qué forma se transmite el virus?

Las personas pueden adquirir el virus a través del contacto con los cerdos infectados, pero una vez contagiada puede transmitírselo a otra persona de la misma manera en que se transmite la gripa común: liberando partículas de saliva al toser o estornudar.

¿Hay algún riesgo por consumir carne de cerdo?

Ninguno. Este virus no se transmite por ingerir cerdo o productos hechos con base en éste. Sin embargo, Alejandro Varela, Secretario de Salud de Cali, recomendó “cocinar o freírlo muy bien”.

¿Cuánto dura el virus en el cuerpo?

El toxicólogo explicó que normalmente el contagio de la enfermedad se da entre cinco y siete días, pero una vez se instala en el cuerpo puede durar diez o más.

¿Quiénes son los más vulnerables de adquirir el virus?

Los grupos más susceptibles de adquirir el virus son los menores de dos años y mayores de 75. Sin embargo, los casos de contagio registrados muestran que también los jóvenes están muy afectados.

¿Cómo se puede prevenir el contagio?

Todas las personas deben extremar la higiene de sus manos y usar un pañuelo al momento de toser o estornudar.

¿Cuál es la probabilidad de muerte de la influenza porcina?

La probabilidad de muerte depende de la respuesta que tenga el sistema inmunológico de cada organismo. Aunque el Ministro de la Protección Social afirmó que ésta no es tan alta y es similar a la de una influenza de otro tipo. 

Recomendaciones

Si tiene sintomatología de gripa, quédese en su casa, aislado del resto de la familia y use tapabocas.

Frecuente lavado de manos con jabón.

Seleccionar un plato y unos cubiertos particulares para la persona infectada.

Mantener con las ventanas abiertas la habitación donde esté el paciente.

Si presenta fiebre alta, notifique al médico o vaya a un centro de salud.

Las señales de la influenza porcina son fiebre superior a 39 grados, tos continua, fuerte dolor de cabeza e irritación en los ojos.

Queridos amigos

Deseo participar a ustedes el reconocimiento que nos hace el instituto de calidad Latin American Quality Institute como resultado de la buena gestión y trabajo eficiente en temas de la calidad empresarial y con la cual nos galardona con el premio “EMPRESA COLOMBIANA 2009” y a sus directivos con el reconocimiento“EMPRESARIO DEL AÑO 2009”; galardones que fueron recibidos el pasado 17 de Abril de 2009 en ceremonia realizada en los salones del hotel Radisson Royal; este galardón es un compromiso mas en el esfuerzo que día a día hacemos para la prestación de nuestro servicio.

Atentamente,  
– 
Teniente Coronel de I.M. (r) GUILLERMO LARA PAEZ
Gerente General ADMEJORES SEGURIDAD LTDA
Tel: (+057) 2364664 – 6913473
Cel: 315-3446195
Carrera 24 No 82 – 77 Barrio El Polo Club
Bogota – Colombia
www.admejoresseguridad.com
PREMIO

PREMIO

PREMIO

PREMIO

Compromiso, seguridad regional y fortalecimiento en la red de apoyo, fueron los ejes temáticos durante el Noveno Foro de Seguridad Privada ‘Eje seguro’.

El encuentro contó con la presencia de empresarios del sector de la vigilancia y autoridades del departamento de Risaralda, permitiendo conocer el compromiso social de los diferentes organismos civiles y estatales.

En Colombia existen más de 700 empresas de vigilancia  con 190 mil hombres, de los cuales 3.000 operan en Pereira.

“El trabajo con las autoridades es muy bueno, el apoyo de la Policía y Ejército ha sido primordial para cumplir con la tarea de la seguridad en los tres departamentos del Eje Cafetero”, dijo Juan Carlos Giraldo, presidente de Asociación Nacional de Entidades de Seguridad Privada.

Las redes de apoyo son una directriz de la Presidencia de la República en la cual las instituciones de seguridad del estado deben trabajar de manera articulada con las de carácter privado.

El recién posesionado Superintendente de  Vigilancia, Juan Carlos Portilla, afirmó que desde el año pasado el Gobierno Nacional ha reforzado los temas concernientes a la seguridad.

“Hay una comunicación constante e inmediata para ayudar a prevenir y disminuir la parte delictiva”, añadió el Superintendente.

Casos como  el fleteo, la extorsión, homicidios, riñas y tráfico de estupefacientes son atendidas por las autoridades con la cooperación de las empresas de vigilancia. Según representantes de este sector, el trabajo se viene realizando debido a que en la capital risaraldense han llegado bandas que amenazan la estabilidad y seguridad de sus habitantes.

El decreto 356 rige lo pertinente a la seguridad privada que este año entra a revisión en el Congreso de la República, para modernizarlo y actualizarlo. Se busca mejorar el desarrollo empresarial del sector y el fortalecimiento de la labor misional de las empresas.

A pesar de no ser una fuerza de reacción por razones constitucionales, los representantes de la vigilancia privada reconocen que son en la actualidad un importante elemento adjunto al estado.

por Juan Ignacio Cardona Giraldo Thursday, Apr. 16, 2009 at 12:35 PM

En el debate actual en torno al tema de la seguridad en la ciudad de Bogotá, algunos de los analistas tienden a confundir la percepción de unos ciudadanos sobre la misma, con las estadísticas oficiales o la criminalidad registrada y con los demás sucesos violentos o delincuenciales que no han sido registrados en los sistemas de información especializados. Ahora bien, este sesgo interpretativo, a medida que se reproduce en las diversas prácticas comunicativas a las cuales día a día se encuentran sujetos ciudadanas y ciudadanos, paulatinamente va configurando la representación que los mismos tienen sobre la seguridad. 

 

A propósito de esto último, resulta útil señalar que algunos de los indicadores oficiales de seguridad ciudadana en virtud de los cuales se monitorea las prácticas violentas y delincuenciales registradas en la capital de Colombia, se construyeron atendiendo a los lineamientos establecidos por la Organización Mundial de la Salud, los cuales se encuentran inspirados en el enfoque de las Lesiones de Causa Externa. Estos indicadores se dividen en dos grandes categorías: i) la mortalidad o lesiones fatales y ii) la morbilidad o lesiones no necesariamente fatales, y su monitoreo se encuentra a cargo de instituciones como la División de Referencia de Información Pericial del Instituto Colombiano de Medicina Legal y Ciencias Forenses o como el Centro de Estudio y Análisis en Convivencia y Seguridad Ciudadana, de la Secretaría Distrital de Gobierno. 

 

El caso de este último Centro es significativo para hacer manifiesto un aspecto en lo que se refiere a los indicadores de delincuencia que se monitorean en Bogotá. Centremos la consideración en uno de estos indicadores: los hurtos. En la ciudad de Bogotá, éstas prácticas evidencian unas tendencias extrañas, pero esto se debe a la implementación de la directriz contenida en el Oficio 916CIC-DIJIN de 24 de mayo de 2005, donde se incluye en la categoría de hurtos las modalidades de descuido, cosquilleo, raponazo, engaño, atraco, suplantación, entre otros, lo que hace que se incremente ostensiblemente el número registrado de hurtos. 

 

Los expertos consideran que tal circunstancia no solamente inhabilita al intérprete para adelantar un seguimiento histórico del indicador en cuestión, sino que también se presta para suponer que efectivamente se ha presentado un incremento sustancial en semejantes delitos. Por otra parte, se ha convenido que en la percepción de seguridad necesariamente incide tanto lo que atañe a las funciones policíacas de vigilancia y control, como la parte urbanística. Pero, una comprensión integral de esta cuestión también implica reconocer que prácticas delincuenciales como el hurto, constituyen una actividad económica lucrativa al margen de la legalidad, cuyo origen no se agota en factores meramente espaciales o policivos. 

 

Al plantear esta cuestión, los críticos de la seguridad en Bogotá asumen que se está reivindicando la presuntamente devaluada teoría de las causas objetivas de la violencia y la delincuencia, ya que al señalar a la pobreza como una de dichas causas se corre el riesgo de estigmatizar a la población que se encuentra inmersa en tal situación. Frente a lo cual es legítimo argüir que no necesariamente se está confundiendo a la situación de pobreza con una causa objetiva de la inseguridad, sino que se está sugiriendo que dicha situación constituye un factor de riesgo para que un individuo ingrese a la delincuencia, toda vez que de la mano de esta última va la ausencia de la percepción de otras oportunidades, sentidos o proyectos de vida. 

 

En consecuencia, un debate útil y coherente en torno a la seguridad ciudadana de Bogotá, no tendría que agotarse en una cacería de brujas entre gobierno y oposición, sino en considerar cómo facilitar las herramientas y el acompañamiento para que las personas que se encuentran tanto en situación de pobreza como en riesgo de ingresar a la carrera delincuencial, logren percibir y materializar sus respectivas oportunidades y procesos de desarrollo, las que permitan cualificar su propio nivel de vida, sin que por ello se caiga en el asistencialismo, que antes de fomentar la autonomía del individuo, genera diversas formas de co-dependencias. 

A final de año la capital contará con 20 mil policías.

El burgomaestre expresó su preocupación por los factores que están deteriorando la seguridad no solo de Bogotá, sino en las principales ciudades del país. El mandatario señaló que  las guerras del narcotráfico, el crimen organizado, las bandas emergentes y los desmovilizados que vuelven a delinquir, son temas que afectan no sólo a la capital; por ello aseguró que se necesita una estrategia integral para hacer frente a esta situación.

“En el tema de seguridad, si nosotros analizamos lo que está pasando en Bogotá comparado con otras  ciudades es un avance muy significativo. Nos preocupa el aumento en el número de casos del 4% en homicidios, pero aquí hay otros factores que están deteriorando la seguridad no solo de Bogotá. Se  requiere una estrategia integral para hacerle frente al tema de inseguridad que se está presentando en los principales centros urbanos”.

Así mismo, resaltó que es importante el compromiso del Gobierno Nacional para aumentar el pie de fuerza en Bogotá.

“Bogotá tiene en promedio un índice de policía por número de habitantes inferior a lo que tiene el promedio Nacional. Tuvimos una reunión con el general Naranjo la semana pasada, donde se estableció que al final del año vamos a llegar a 20 mil unidades de Policía en la capital de la República, que sumado al fortalecimiento de la inteligencia y de todos los organismos de seguridad vamos a ser capaces de enfrentar y seguir reduciendo la delincuencia”, aseguró Moreno Rojas.

En el tema de homicidios por encargo, que se han registrado en Bogotá, el Alcalde dijo que: “más de la mitad de los casos que se han presentado este año son personas de fuera de Bogotá, que nunca vivieron en Bogotá, que llegaron a la capital, seguramente, huyendo de malos negocios o de actividades ilícitas, y ese es un tema que golpea las estadísticas, nos golpea en el tema de homicidios, que nos genera mucha incertidumbre, y como podemos enfrentar este reto es desarrollando estrategias en materia de inteligencia de los organismos de seguridad del estado, con el fin de ser capaces de contrarrestar estos homicidios por encargo”.

Por su parte, el informe ‘Bogotá Cómo Vamos’ de la Cámara de Comercio de Bogotá señala que se le deben exigir más resultados tanto a la Policía como a la Rama Judicial para evitar que los delincuentes capturados sean dejados en libertad.

En 2008 se registró una tasa de homicidio de 19.2 por cada 100 mil habitantes y una tasa de muertes violentas de 33.5 por cada 100 mil habitantes, ambas crecieron con respecto al 2007.

Las metas en seguridad establecidas en el Plan de Desarrollo van desde pasar de 18,8 a 16 homicidios por cien mil habitantes y  de 30,1 a 28 muertes violentas, hasta reducir en 10% los delitos de hurto y lesiones personales.

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