Pese a los esfuerzos judiciales, en Cali se han presentado 14.727 denuncias por estafas de este tipo en el 2008. Consejos para la temporada. 

La clonación de tarjetas débito y crédito se ha convertido en un dolor de cabeza para las autoridades locales en el fin de año. Sobre todo porque en Cali la cifra de estafas electrónicas es una de las más altas del país: de enero a noviembre de 2008 se presentaron 14.727 denuncias por este tipo de delitos. 

A pesar de que se registra una notable disminución de casos reportados, en relación con el 2007, cuando las denuncias llegaron a 19.448, los testimonios de quienes han sido víctimas de la clonación son preocupantes. 

Este es el caso de Paola Andrea, a quien el extracto bancario que le llegó este mes la dejó perpleja: compras de tiquetes aéreos para la Costa que nunca disfrutó, cuentas de hoteles y restaurantes en los que no estuvo, lujosos electrodomésticos con los que siempre soñó y ni un solo peso en el cupo de su tarjeta de crédito, en la que tenía $10 millones. 

De acuerdo con el reporte de la estructura de apoyo del Cuerpo Técnico de Investigaciones, CTI de la Fiscalía, en delitos como la clonación de tarjetas, fleteo a la salida de los bancos y transferencias hechas desde Internet por los ‘hackers’, sólo a través de las alertas tempranas es posible combatir a los estafadores. Este año, se han judicializado diez personas responsables de estos delitos y se esperan nuevos golpes en el último mes del 2008. 

Actualmente, en el mercado nacional circulan 20 millones de tarjetas débito y de crédito, una población suficientemente grande y atractiva para estos delincuentes que han desarrollado gran ingenio y cuentan con tecnología de punta para cometer este fraude. 

En solo Cali hay 132 establecimientos bancarios y 650 cajeros automáticos, de los cuales varios han sido objeto de estas bandas. En el pasado mes de noviembre se detectó la manipulación de dos cajeros de Bancolombia ubicados en el barrio Prados del Norte y cerca a La Tertulia. 

Las modalidades 

Según el subintendente Jorge Pérez, investigador de delitos informáticos y jurídicos de la Sijín, se han identificado tres tipos de clonación de tarjetas. 

La primera consiste en que los delincuentes instalan en los cajeros automáticos un dispositivo similar al lector de la información de la tarjeta, llamado Skimmer, al igual que cámaras para obtener la clave. Una vez hecho esto, pasan o queman la información a otro plástico para retirar el dinero de las cuentas bancarias con una tarjeta gemela. 

La segunda modalidad se realiza en los establecimientos de comercio, donde uno de los empleados utilizando un Skimmer, copia toda la información de la tarjeta en algún descuido del cliente. Este caso es más común en las tarjetas de crédito que no necesitan clave. 

En Colombia hay 20 millones de tarjetas débito y crédito. En Cali hay 132 establecimientos bancarios y 650 cajeros automáticos, de los cuales varios ya han sido saqueados.

Finalmente, se encuentra la clonación, que se realiza directamente en las entidades financieras donde se filtra la información y donde el fraude es cometido con la complicidad de, por lo menos, uno de los funcionarios del banco. 

Ante el alarmante número de casos, las diversas entidades financieras y redes de cajeros electrónicos han creado un canal de comunicación directo con las autoridades para denunciar los casos, tomar medidas correctivas e investigar para identificar otras modalidades. 

El comandante de la Policía Metropolitana de Cali, general Gustavo Ricaurte, anunció que para la temporada decembrina, en la que se aumenta este tipo de hurto, se han venido realizando campañas preventivas para la ciudadanía y se han creado planes de control de área por medio de puestos fijos, móviles y personal apoyo que viene desde Bogotá. 

Igualmente, las autoridades se unieron con la Asociación para la Investigación, Información y Control de Tarjetas Crédito y Débito, Incocrédito, para realizar brigadas dirigidas a ofrecer una reacción inmediata en el evento de fraude. 

Este apoyo estará presente en los centros comerciales La 14 de Calima, Chipichape, Unicentro, Centenario y Jardín Plaza, desde el 11 hasta el 28 de diciembre. 

Sin embargo, Ricaurte manifestó que se necesita el apoyo de la comunidad y dijo que “siempre falta una moneda para completar el peso, y esa parte le toca a la comunidad. La autoprotección, la autoseguridad y tener malicia. Hay que cuidar la platica”. 

Por su parte, la Superintendencia Financiera propuso que para julio de 2010 los bancos implementen en las tarjetas débito y de crédito, un chip que contiene un pin, con lo que se aumentaría la seguridad para los usuarios. 

La inversión en esta nueva tecnología tiene un valor de US $20 millones. 

Otra institución que se unió a la prevención de este tipo de fraude es la Asociación Bancaria y de Entidades Financieras de Colombia, Asobancaria, con una campaña que recientemente se lanzó en los diferentes medios de comunicación que tiene como slogan: “Fácil para nosotros, difícil para ellos”, donde se dan recomendaciones a los ciudadanos que dificulta la labor de los bandido. 

Por lo pronto, todas las autoridades y entidades involucradas han invitado a los caleños víctimas de este delito para que denuncien los casos, sin ese primer paso es más difícil dar con el paradero de estas bandas. Así esperan evitar que haya más casos como el de Paola Andrea, quien espera los resultados de las investigaciones, mientras pasa una navidad amarga, tras ser víctima de este delito. 

Recomendaciones 

  • Utilizar cajeros electrónicos de centros comerciales que tienen vigilancia privada. 
  • Observar el interior del cajero para identificar si hay algo sobrepuesto o una cámara en algún orificio que este apuntando hacia el lugar donde se digita la clave. 
  • Palpar el lector de la tarjeta o removerlo para ver si se despega, lo que indicaría una anomalía. 
  • No acepte ayuda de personas extrañas y al digitar la clave cubra el teclado. 
  • En caso de extraviar la tarjeta, no olvide bloquearla inmediatamente. 
  • Si su tarjeta es retenida por el cajero, avise a la entidad bancaria. 
  • Cambie el número del pin periódicamente. 
  • En los establecimientos de comercio no perder la tarjeta de vista y siendo más restrictivos no entregarla y deslizarla personalmente por el datafono.
  • Cuando se pague con tarjeta débito no revelar ni dejar ver la clave por ninguna circunstancia. En sus propias palabras
  • “Es necesario tomar medidas como ir a cajeros que sean conocidos, estar atentos y denunciar de forma inmediata los casos”. Gustavo Adolfo Ricaurte, comandante Policía Metropolitana Cali.
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